Hoy me desnude temprano,
ahuyente las voces y los ecos,
el "tiquiteo" acompasado de mi mente,
y rendida mi razón al presente,
escuche pasos entre el techo cálido de mi pecho.
Hoy el tiempo dejo de existir unos segundos
un instante y una brisa,
y los pasos de mis pies sonaron a arena y verde,
el camino se hizo silencioso,
la llegada paradisiaca.
Hoy abandone la batalla y aparcada en doble fila me miro en la distancia,
yo respire del infinito paisaje de colores,
ella entendió que estaba lejos.
Al caer la tarde la recogí tímido y despacio,
pero en el interior de mi,
el aire colorido
ilustrará el futuro a pie descalzo.
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